Se trata de una nueva clase de antibióticos que se produce a partir de una bacteria,Staphylococcus lugdunensis, y que tiene una potente actividad antimicrobiana frente a las bacterias Gram-positivas, entre las que se encuentra MRSA, y además parece ser que no produce resistencias en Staphylococcus aureus, por lo que puede convertirse en una buena opción para tratar estas infecciones.

Tengo algunos recuerdos, no muy felices, del Staphylococcus lugdunensis. Por fortuna todo salió bien. Desde entonces han pasado cinco años.

Origen.

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