Redacciones en penumbra, la niebla gris de los cigarrillos encendidos en cadena, el traqueteo de la máquina de escribir Royal (suspiro)

talese

Anteayer tarde me encontré con un antiguo vecino al salir de casa. Yo iba al supermercado a comprar unos filetes para la cena y él debía de estar de vuelta del café de la tarde. Cruzamos algunas palabras y se interesó por cómo me iba la vida; en cierto momento de la conversación recordó a un tipo, conocido de su juventud, que, cuando las cosas se ponían feas, solía decir: «bueno, ya mejorarán». Mi vecino añadió con alborozo: «Pero nunca mejoraban». Menciono al buen hombre porque también dijo, durante nuestra conversación, que «los periodistas tienen que pisar mucha calle».

Hoy leo en Taki’s Magazine:

Last week, we learned of a Gallup poll that said confidence in the media had plummeted to 22%. In 1979 it was 51%. This is because we’ve gone from investigators hitting the pavement to ideologues pounding their keyboards. A reporter used to go where the story led him. Now he starts with the story and crams in facts until it fits.

Los gaytaleses y los tomwolfes de este mundo están hechos unas momias.

Estoy tan conmovido de que hayas confiado en mí. En serio, te sigo queriendo igual.

grady-smith

Escribe Grady Smith (Twitter, Instagram):

When I worked at Entertainment Weekly, I hid almost every aspect of my faith from my co-workers. I was okay letting it slip that I attended a church, but I didn’t like to go any deeper than that. I preferred to be thought of as a dorky square rather than an explicitly religious person because I was terrified I’d be rejected if I actually expressed my beliefs. Obviously, it’s no secret that most people in the media — especially entertainment media –  are very liberal, and as a brand new college grad getting my first taste of the New York working world, I didn’t want to rock the boat by fully owning my identity as a Christian man.

Repitamos:

Obviously, it’s no secret that most people in the media — especially entertainment media –  are very liberal

Pero no sólo eso, ¿verdad? Son muy algo más. ¿Qué? Me sorprende que a alguien —a ellos— pueda pasarles desapercibida esta ironía.

Coming out as a Christian (y II).

Posdata: por cierto que Elmore Leonard advirtió sobre el uso abusivo de las exclamaciones —a menos que seas Tom Wolfe, claro—. Ya lo entenderéis si leéis el texto completo

Nope: el aborto libre es el signo definitorio de una nación civilizada.

Seeking to mobilize a global front against anti-gay violence and discrimination, Vice President Joe Biden declared Tuesday that protecting gay rights is a defining mark of a civilized nation and must trump national cultures and social traditions.

Puede que logren persuadir a Ellen Johnson Sirleaf, presidenta de Liberia; primero el matrimonio entre personas del mismo sexo, después Mozart y Dante y las catedrales. Los pilares de la civilización y demás. La cuestión es: ¿qué fue primero, el aborto como derecho sexual femenino o el matrimonio gay? Cabe la posibilidad de que formen parte del mismo programa. En fin, el imperio educa a sus colonias.

Abandonar el nido. Y luego volver.

Con una deuda de estudios de unos ochenta mil dólares, esto es. Pero hay de todo. Como lo que se ve abajo:

80s

My mom’s happy I’m home. She gave me her room, and my sister has the other bedroom. She sleeps on the couch.

Desde luego cabe la posibilidad de que la chica de la fotografía y, sobre todo, de la cita, tratara de disuadir a su madre, pero el hedor, ay, cruza el Atlántico a velocidad de crucero.

Del New York Times.

Chris es un maldito hippy…

maurice

Chris de Chris por la Mañana: Antes, cuando la gente decía al casarse «hasta que la muerte nos separe», era justo eso, pero hoy en día, muy a menudo, la gente se mira después de años de matrimonio y dice: «por ahí te pudras». Tal vez sea mejor así; los lobos se juntan para toda la vida, pero las personas viven más tiempo, demasiado para estar atadas al mismo poste, así que…

Maurice Minnifield: La opinión de este juez no coincide necesariamente con la del dueño de esta emisora…

Escriben las nuevas autoridades morales de finales del siglo XX en Doctor en Alaska.

La Gran América quiere al maldito gobierno fuera de su jardín…

Aquí exigimos una casa de protección oficial:

Stop Sign as a Symbol of Government Intrusion. Later in the series, there is a mayoral race that hinges over the installation of a stop sign at a corner in town. The existing mayor sees it is a public safety necessity, the challenger as overreaching government intrusion.  The challenger wins.  Once in New Jersey photographing a wedding, I overhead a conversation where people were talking about the latest actions by the local zoning board in putting controls on a development project.  “Thank God for the zoning board,” one person said to sounds of approval.  In contrast, Alaskans despise government authority, especially new government authority.

15 Things “Northern Exposure” Got Right about Alaska.