Mike Oldfield y los impuestos

So even though Tubular Bells was a worldwide number one album, I had to ask to be put onto the Virgin payroll at £25 a week and to get luncheon vouchers to use in cafeterias for a free lunch. Then when the first million came in, I remember having to pay £860,000 in tax. Can you believe it?

En realidad, Mike Oldfield y sus finanzas.

Añade Mike algo de lo más interesante que yo mismo he pensado antes alguna vez:

Is there anything you hate about dealing with money?

Luckily I have a good accountant and lawyer now, but it’s all the mountains of paperwork I have to handle to keep my affairs in order. It’s almost like it’s designed to keep the knowledge in the hands of a select group.

(Auto)palmadita en el hombro y todo eso.

Caldera, en contra de lo que hizo el ministro Cristóbal Montoro, no arremetió contra este medio y, por el contrario, indicó que lo que hizo EL MUNDO es la labor que deben hacer los medios de comunicación, "denunciar estas irregularidades, que a algunos nos han abierto los ojos".

Negritas añadidas para enfatizar, ya sabéis, el carácter infantil de los redactores de El Mundo. (De algunos, supongo.) Chincha, rabiña…

Posdata: A propósito, ¡3.000 euros por artículo!

Actualizado: Decía así, la cabecera de la tal Amy Martin:

En esta sección, Amy Martin da cuenta de los reequilibrios y paradojas constantes que se establecen entre lo local y lo global, en una sociedad segregada entre generadores y consumidores de «cambio».

A través de la observación y el análisis desprejuiciado de ese cambio, Amy Martin pretende alentar al lector a que contribuya con nuevas ideas a la búsqueda y acompañamiento del progreso.

Lenguaje académico de primer nivel, je. O sea, el que utilizan los profesores —al menos los míos, marxistas en su amplia mayoría— en las facultades de hoy en día.

¡Cuádralo!

[…] Más tarde, combatió con Procrustes, un malvado posadero que vivía junto al camino y que sólo tenía una cama en su posada. Si el viajero era demasiado bajo para la cama, Procrustes lo alargaba con un instrumento de tortura llamado «potro»; si era demasiado alto, le cortaba los pies, y si tenía la altura adecuada, lo asfixiaba con una manta. Teseo derrotó a Procrustes, lo ató a la cama y le cortó los dos pies. Pero vio que aún era demasiado alto, así que también le cortó la cabeza. Luego, envolvió el cadáver en una manta y lo arrojó al mar.

Teseo (c. XVI). Dioses y héroes de la antigua Grecia, Robert Graves.

¿Cuál es, de entre todos, el remedio eficaz?

Pero ya un hombre entre la multitud contemplaba a Camillia con mirada penetrante.

—¡Está enferma! —dijo.

—Ah —dijo el señor Wilkes, alegremente—. Ya empieza. La pluma, hijo. Listo. ¡Adelante, señor!

—No se siente bien… Está decaída… —escribió el señor Wilkes, y de pronto se detuvo—. ¿Señor? —Lo miró con desconfianza—. ¿Es usted médico?

—Sí, señor.

—¡Me pareció haber oído esas palabras! Jamie, toma mi bastón, ¡échalo de aquí! ¡Fuera, señor, fuera!

Remedio para melancólicos, de Ray Bradbury.