¡Je!

The most striking thing about the occasion was that the film began before it began, with advertisements for products that had been placed in the film. This was more like movie-placement in the advertisements, than like product placement in the film.

Humor y astucia, qué combinación tan dulce y encantadora. La cita pertenece a Peter Hitchens y me disculpo.

De acuerdo con…

John Jay en Federalist No. 2:

Providence has been pleased to give this one connected country to one united people—a people descended from the same ancestors, speaking the same language, professing the same religion, attached to the same principles of government, very similar in their manners and customs, and who, by their joint counsels, arms, and efforts, fighting side by side throughout a long and bloody war, have nobly established general liberty and independence.

Pero tal estado de cosas… ¡nunca más!, sostiene el gran, gran Pat Buchanan.

Humor

BRIDE: (QUIETLY, TEARFUL) Ladies and gentlemen … I’m afraid there won’t be a wedding after all. Because, you see … my fiancé has … has died.

HECKLER FROM BACK PEW: Louder!

BRIDE: (LOUDER, ALMOST HYSTERICAL) My fiancé has died!

ANOTHER HECKLER: Funnier!

Copiado y pegado con toda delicadeza.

Cuando “Los Simpsons” son buenos, son muy buenos…

Según la Ley de Represión de Libertades de 1994, dejar morir a una oruguita es un delito federal.

Lisa lee el manual de crianza de la oruguita:

—Si no se la consuela constantemente, morirá.

—Se siente sexualmente atraída por el fuego.

Homer:

—¿Está usted seguro de que Dios no quiere que muera?

El funcionario de la Agencia de Protección del Medio Ambiente:

—¿Qué va a hacer Dios, que mi mujer vuelva a dejarme?

Aunque el episodio, en su conjunto, resulte un tanto irregular.

¡Amén, hermano!

Funny to think that modern atheists think they are being bold and dangerous when they attack religion. But if you want to experience a 21st century heresy hunt, it’s man-made global warming, addiction or egalitarianism you have to dissent from. These are the orthodoxies of our time.

(Lo sé y, en cierta forma, lo siento: abuso de las referencias y citas al gran Peter Hitchens. Sin embargo creo, si sirve de disculpa, que merece la pena: el buen hombre dice cosas interesantes que sólo él dice. La de arriba, por ejemplo.)

Entre hermanos

“He [Christopher Hitchens] didn’t want to be told things, or for people to make references which suggested that he might die. I [Peter Hitchens] knew that. The times when I went to see him – when I knew he was dying but he wasn’t admitting it – I managed to contrive them all to be visits for other purposes. Otherwise, I felt, it would be like the bloody angel of death flapping onto your windowsill. There was always an assignment, or a speaking engagement. I never went with the specific purpose of seeing him because I felt that, if I did that, he would feel dispirited.”

He gestures to the copy of Mortality on the table.

“And then I read in this that that’s exactly how he did feel.”

The other Hitchens boy. Ya he dicho antes que «lo mejor que se podría escribir sobre Christopher Hitchens lo ha escrito su hermano, Peter», y lo mantengo. Posee, digamos, una cierta autoridad.

Aptitud para los discursos…

Chris Stevens: Perdonadme todos. Si me pudierais prestar cinco minutos de atención me gustaría hacer el brindis ahora.

»Maurice J. Minnifield, nuestro generoso amigo, anfitrión y patrón. Estoy seguro en que me uno a todos en decirte gracias por estas buenísimas, buenísimas comidas y bebidas. Eres un verdadero americano. Eres un ex-marine y un astronauta. Tú eres América. Eres rico, eres rapaz, eres el progreso sin conciencia machacando a todos en su camino. Sois el 5% de la población y consumís el 25% de los recursos naturales del planeta. Pagáis muchos impuestos y hacéis muchas obras de caridad. Muchas de ellas deducibles de impuestos. Pero vuestro corazón está donde debe estar. Una cosa es cierta, jefe: tienes un gusto exquisito para la bebida.

Y después de que Ronald Arthur Bantz, gay de a bordo de Cicely, pronuncie un breve brindis en honor a Maurice, en el que lo acusa amablemente de homófobo e intolerante:

Maurice J. Minnifield: Gracias Stevens, gracias Ron. Aunque encuentro vuestro modo de vida repugnante y desagradable, debo decir que vuestro hostal es un acierto para Cicely. Y, chicos, no alardeáis de vuestras perversiones.

Doctor en Alaska, El gran banquete (4.21).

Según avanzaba la serie, aumentaba el celo de los guionistas por neutralizar y destruir a Maurice, símbolo de la vieja y Gran América.