Eucatástrofe

Eucatástrofe es un término acuñado por J. R. R. Tolkien que se refiere al repentino giro de los acontecimientos al final de una historia que garantiza que el protagonista no sea víctima de un destino terrible, inminente y muy posible. Formó la palabra añadiendo el prefijo griego “eu-“, que significa “bueno”, a “catástrofe”, la palabra usada tradicionalmente en la crítica literaria clásica para referirse al desenlace o conclusión de un drama.

Según la Wikipedia, leído en La paradoja de Emma Thompson y «Sentido y sensibilidad», sobre el colapso, digámoslo así, de la moderna cultura inglesa:

La serenidad de Miss Dashwood [el personaje de Emma Thompson en Sentido y sensibilidad], vemos en un instante cuánto ha caído Inglaterra desde la grandeza a la banalidad en los dos siglos transcurridos desde que se publicó Sentido y sensibilidad. El abismo moral y cultural que separa la grandeza del pasado cristiano de Inglaterra de los marchitos restos de su enfermizo presente secularista es tan grande como la diferencia entre la música de un soneto de Shakespeare y el ruido vacío del moderno rap. Este descenso al abismo puede ser llamado de muchas formas, pero hay que tener la cabeza muy hueca para denominarlo progreso.

Afirma Joseph Pearce.