Historia y carácter griegos en mil palabras…

… por Taki Theodoracopulos.

But more than two thousand years since our peak, we Greeks are in deep trouble. After an Ottoman occupation of nearly 400 years that ended with a successful revolutionary war in 1827, the Greeks were as ready for democracy as, say, some African folk back in 1960. Civil disobedience and a deeply ingrained distrust of authority had been considered good for four centuries, but it suddenly was regarded as a crime. Few Greeks understood this. Democratic and liberal ideas had to be scrapped as the people’s newly found freedom turned into lawlessness. The vicious circle of freedom-anarchy-repression has marked modern Greek life up to the present day. Take, for example, taxes. Unlike American WASPS, Greeks do not consider taxes to be a civic duty and mostly refuse to pay them. Politicians choose to ignore this rather important defect, because they in turn get rich in office through bribes and kickbacks.

Sigue. Podría escribirse mucho más sobre la presente (?) situación económica griega, por supuesto, pero Taki ha resumido muy hábilmente el asunto y su artículo, publicado en Taki’s Magazine, es una magnífica introducción al qué, el por qué y el cómo de esta moderna tragedia griega.

Por supuesto

Los diarios más críticos con la JMJ se han cuidado muy mucho de detallar las penalidades que han tenido que sufrir los reporteros de 13 Televisión y de Intereconomía para informar durante las Jornadas. Por ejemplo, a propósito de las llamadas ‘marchas laicas’, fueron objeto de empujones a los cámaras, insultos a los periodistas, amenazas, […]

Sigue aquí. Busquemos los demonios en las Altas Esferas. Altas Esferas políticas y mediáticas, se entiende. Esta batalla comenzó hace unas pocas décadas (si no hace unos pocos siglos) y ha cosechado un éxito vasto y admirable, pero los enemigos ni siquiera han sido reconocidos, a pesar de que dan la cara cada día y operan sin mucho disimulo. No porque admitan abiertamente sus intenciones, sino porque en la actualidad todo es demasiado zafio (demasiado obvio) como para que estas cosas pasen desapercibidas al ojo avizor. Sólo son precisos un espíritu y una disposición adecuados.

El hombre de la ruina dice…

José Luis Rodríguez Zapatero:

«¿Oye, tú crees en Dios? […] Es que yo no creo, ¿sabes?»

[…] Por eso, confianza por confianza, me sentí obligado [Pedro J. Ramírez] a entrar al trapo, aunque pareciera que lo hacía con una evasiva: «Si no tuviera más remedio que responder a esa pregunta, te diría que no lo sé». Probablemente, el que yo diera esa sensación de nadar entre dos aguas terminó de darle alas y fue entonces cuando me explicó que la hoja de ruta de su «democracia bonita» incluía ayudar a la sociedad española a «liberarse» de la dependencia de la Iglesia católica, fruto de tantos años de «atraso».  [Negritas añadidas.]

Memoria histórica selectiva, lo llaman. Zapatero reconoce la Verdad cuando la ve, y la rechaza. Si la ruina económica de un país no es suficiente, y salta a la vista que para el villano Rodríguez Z. no lo es, invierte también sus energías en extirpar de España todo lo que tiene de bueno, o sea, las inclinaciones morales esencialmente católicas del país de la piel de toro. De Zapatero podría sospecharse una cierta maldad revestida de buenas intenciones -si uno es lo bastante tonto para pensar eso-, pero me parece más bien que esta odiosa Z es todo vacuidad, un vacío insondable en el que el marxismo cultural ha encontrado su justa medida. ZP no es más que eso, un perfecto marxista cultural de manual.

El sexo de los ángeles, de Salvador Sostres

Para mi sorpresa, el diario El Mundo publica una magnífica columna de Salvador Sostres sobre el fanatismo paleto de los antipapa que estos días arman bronca en Madrid. Muy fino y atento al detalle moral, por si teníamos otra imagen –que la teníamos– de Sostres. Lo reproduce JJG Noblejas:

Es fácil ridiculizarles y andar todo el día con la carraca de los preservativos. Pero si todos los jóvenes de España tuvieran su personalidad y vivieran sus vidas con su sentido del deber y de la responsabilidad no habríamos conocido los charcos donde ahora chapoteamos.

Es fácil acusar a Benedicto XVI de encubrir a los pederastas. Pero no recuerdo a ningún líder político ni social, ni intelectual, pidiendo perdón de un modo tan inequívoco, sentido y extenso. No recuerdo a ningún líder mundial con la valentía y el coraje que mostró este Santo Padre desmantelando a los Legionarios de Cristo sin que le temblara el pulso lo más mínimo.

Es fácil acusar a la Iglesia de la propagación del sida en África. Mucho más fácil que chequear las cifras para comprobar que los países africanos con más porcentaje de católicos (Guinea Ecuatorial, 94,16%; Seychelles, 85,19%) son los que menos enfermos de sida tienen (3,4% y 4%, respectivamente) y aquellos países con menos católicos (Suazilandia, 5,35%; Botsuana, 4,94%) son los que cuentan con un mayor porcentaje de población infectada (38,8% y 37,3%, respectivamente).

Periodismo en acción

Chris Matthews: News Organizations Are ‘Going to Spend Every Nickel They Have’ Investigating Rick Perry.

¿Obsequiarían a Obama con la misma dedicación? No lo hicieron en el pasado; no veo razón para que esta vez sea diferente. Frente a la indignidad rica y opulenta del periodismo moderno, el asco, la náusea es una reacción legítima.

De aquí.